viernes, 12 de agosto de 2011

Una de las mil formas de especulación de los grandes inversores

Es muy curioso como "juegan" los grandes inversionistas, que son sólo unos pocos relativamente, con la economía mundial.
Una de la formas es la que acaban de prohibir España, Italia, Francia y alguien más.
Copia y pega esto y oiras un comentario de la SER.



Estos tambien son maltratadores.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Menos mal que las dificiles decisiones del gobierno en los momentos de la crísis se han tomado desde una prespectiva socialista, porque en caso contrario apañados estabamos la mayoría (los que no estamos entre las quinientas familias que controlan el dinero) de españoles.
Con un gobierno del PP las medidas habrían sido mucho mas dolorosas para la gente de a pie, para los que dependemos de un sueldo, para todos menos para los usureros y especuladores mundiales. Posiblemente ya estaríamos pagando la sanidad y la enseñanza, y además como ha dicho alguien del PP en Andalucía, los discapacitados necesitarían cuerdas para subir los bordes de las aceras.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Hay muchos otros maltratadores, de los que no se habla como tales, que lo son por el grave daño que infringen a las personas.

Me gustaría hacer publico cuantas acciones maltraten realmente a las personas.

Se me ocurre por ejemplo, e iré añadiendo mas:

Algunos empresarios sinvergüenzas o con muy poca vergüenza que piden, y en el peor de los casos exigen, a sus trabajadores hacer un esfuerzo en forma de horas de dedicación a la empresa, y que ni siquiera piensan retribuir, como si trabajar esas horas fuera obligación de los empleados.

Otros empresarios mandan hacer estas horas, que siempre se hacen en beneficio de la empresa, y luego retrasan el pago de las mismas con cualquier pretexto, sin tener en cuenta que los trabajadores han adelantado su aportación cuando se les ha necesitado, y que para cobrarlas no debería ser necesario suplicar que se las paguen, estando mal vistos si lo piden, e incluso con el riesgo de perder el trabajo. No son buenos empresarios los que creen que la empresa va a salir adelante a costa de no pagar lo que corresponde por el trabajo realizado.

Cuantos trabajadores tienen pendiente el cobro de las horas que ha hecho, y el empresario ni siquiera habla de ellas, como si tuviera la esperanza de que so olviden.

Esta forma de maltrato, a la que podríamos llamar "maltrato económico", puede considerarse que incluye el maltrato físico, por la necesidad material del dinero, y el maltrato sicológico por la impotencia que tienen quienes lo sufren.